NODOS: León
Perdidxs y curtidxs
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León
Año: 2023
Planteamiento
Un bajío es un terreno bajo que tiende a anegarse. Los bajíos no son nunca un mismo lugar. A veces el agua viene y los inunda por completo, convirtiéndolos en lago o pantano. A veces el sol fuerte convierte el agua de la ciénaga en nubes gordas y del suelo emergen verdes pastos. A veces la lluvia demora y el paisaje se vuelve semidesértico. Este contraste impredecible hace de los bajíos una zona fértil lo mismo que ríspida. La región centro-norte-occidente de México recibe el nombre de Bajío precisamente porque se trata de geografías con estas características. Sin embargo, también en este caso valdría la pena hablar en plural: los Bajíos, pues no existe una realidad homogénea que pueda traslaparse a los distintos territorios que lo conforman.
En términos sociales, culturales y políticos, los Bajíos de México conservan el carácter discordante que la naturaleza impuso a estos terrenos. En ellos existe abundancia lo mismo que carencias, campo lo mismo que ciudad, paisajes de paz con un clima generalizado de violencia. Éstas y otras polaridades convierten a los Bajíos en una región con una importante presencia política, industrial y económica que también está plagada de ausencias; un territorio desigual con una predisposición histórica a ser un hervidero cultural y social.
Esta es la segunda edición del programa Nodos que tiene lugar en esta región y se llevará a cabo en la ciudad de León, Guanajuato. Se trata de una continuación de la discusión comenzada en 2022 en San Luis Potosí que llevó el título de Polinizando el territorio y consistió en una serie de actividades que tenían por objetivo la visibilización del trabajo de artistas, estudiantes, curadorxs, gestorxs y espacios independientes para permitir el reconocimiento entre pares. En este sentido, éste es el primer intento consciente del PAC por articular encuentros con una dimensión regional, interconectando diferentes escenas.
Nodos: Bajío 2 | Perdidxs y curtidxs busca desmarcarse de la noción de un camino con puntos de partida y de llegada establecidos. Más allá de seguir una ruta previamente trazada (generalmente desde los centros), creemos que es importante perderse para reconocer el terreno, rechazando incluso las taxonomías geográficas. Perderse para acercarnos e intercambiar narraciones, historias, experiencias y afectos. Coincidir o disentir, trabajar incluso sin estar de acuerdo. Perderse, para después reconocernos y autoconocernos.
Perdidxs y curtidxs es el título de este encuentro. Hace referencia a dos cosas características de la ciudad de León: el grupo de mujeres trans influencers “Las Perdidas” y el proceso mediante el cual se prepara la piel animal para transformarla en artículos diversos. Cuando decimos perdidxs, nos referimos también a la forma en la que estas mujeres levantan, mediante el humor y el desgaste de lo cotidiano, cuestionamientos importantísimos sobre cómo las identidades de los márgenes perfoman el género, la sexualidad, la clase y la raza desde lugares propios y autónomos, hasta transformarlos en agencias que van minando poco a poco las hegemonías y los centros. En cuanto al sistema artístico, ¿es posible que, al reconocernos como perdidxs, las distintas escenas de las provincias hagamos lo mismo tras hermanarnos unas con otras?
Por otro lado, no queremos olvidar el hecho que dio origen a la fama de “Las Perdidas.” Un video que bien pensado es poco gracioso, en el que dos mujeres son abandonadas en un monte a su suerte, piden auxilio y alistan un registro en el que presagian su muerte. Es imposible no hacernos cargo también de las violencias que atraviesan nuestra región. Fuera de la anécdota chusca, hay miles de perdidxs que no volverán jamás a casa. Una invocación de su memoria está presente en esta edición del programa, a partir de la participación del proyecto Recetario para la memoria. Por otro lado, existen también violencias institucionales e interseccionales que afectan gravemente a toda la comunidad artística; para hablar de ellas y articular opciones de respuesta, hemos invitado a la colectiva Horizontes posibles, quienes al igual que el colectivo Curatoría Forense compartirán con lxs participantes algunas metodologías para mantener el malestar y el entusiasmo estructurado, resistir desde la propia producción artística e imaginar en conjunto otrxs mundxs posibles.
Cuando las violencias no acaban con unx, le curten. Eso es lo que buscamos tras nuestro paso por este encuentro: salir curtidxs. De manera coloquial, el adjetivo curtidx hace referencia a alguien que luego de atravesar por procesos difíciles o de cierta rudeza ha salido más fuerte. Así, éste es, precisamente, un esfuerzo por fortalecer los lazos de nuestras comunidades a partir del reconocimiento de los problemas y dolencias que enfrentamos en común.
En pocas palabras, estamos aquí para encontrarnos perdidxs y curtirnos afectuosamente.
Comité de contenidos
Selma Guisande
Mauricio Palos
Eduardo Cornejo (Torre Andrade)
Gerardo Mendoza (Torre Andrade)
Christian Gómez Vega (interlocutor del PAC)
Tonatiuh López (interlocutor del PAC)
Facilitadorxs invitadxs
Curatoría Forense - Latinoamérica
Uberbau-house (Guillermina Bustos y Jorge Sepúlveda T.)
Horizontes posibles (Fauste Gracia y Ariana Ibañez)
Recetario para la memoria (Clarisa Moura y Daniela Rea)
Relatorxs
Mitzi Reyna